viernes, 26 de noviembre de 2010

El resto es ruido blanco.

Todo lo que debes hacer es ponerte los auriculares, echarte en el suelo, y escuchar el CD de tú vida. Pista tras pista, ninguna se puede saltar. Todas han pasado y de una forma u otra servirán para ir hacia delante. No te arrepientas, no te juzgues. Sé quien eres, y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rewid, play, aún aun y aún más. Nunca detengas tú reproductor, sigue registrando sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando las escuchas, no tengas miedo. Es como la lagrima de un fan cuando escucha su canción preferida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario