jueves, 23 de diciembre de 2010

hold me

─ ¿Me abrazas?
─ Claro que sí, ¿pero no sería mejor que yo te abrazara por sorpresa?
─ Lo necesito ahora, lo que importa de un abrazo no es si es sorpresa o si lo ves venir. Abrázame.
─ Te abrazo.
─ Siempre me ha gustado apoyar la mejilla derecha en alguien, y agarrarme fuerte.
─ No sería capaz de soltarte.
─ ¿Te das cuenta de que estamos en medio de la calle, abrazados y rodeados de multitud de transeúntes que nos observan? Me encanta, consiguen que me apetezca más cerrar los ojos y apoyar la mejilla derecha en tu hombro.
─ ¿Un mal día?
─ Sí, algo así. Un mal día sin ti…


Sí.


Los días como hoy me quedaría en la cama todo el día, bajo la manta y mirando la lluvia por la ventana, y me imaginaría una cosa por cada gota de agua que cayese...

(?)

¿De cuántas maneras se puede destrozar un
corazón y esperar de él que continúe latiendo?

Sí, era aquí.


Aquí era donde quedábamos cuando estabamos juntos. Aquí hemos pasado momentos inolvidables: hemos compartido secretos, sueños, aspiraciones.. aquí hemos reido juntos. Vengo aquí porque me recuerda a tí, y aunque todo haya cambiado, te sigo queriendo como el primer día. Espero que algún día volvamos a estar juntos aquí.

the time.

El tiempo pasa incluso aunque parezca imposible, incluso a pesar de que cada movimiento de la manecilla del reloj duela como el latido de la sangre al palpitar detrás de un cardenal. El tiempo transcurre de forma desigual , con saltos extraños y treguas insoportables, pero pasar, pasa. Incluso para mí.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Calor con un toque de frío.

Y seguimos así, pintándonos de naranja y menta en la espalda, detrás del cuello, en la pierna, y después entre su camiseta. El polo se rompe. Un pedazo se mete por el borde del bañador. Y nos reímos. Perdidos en un beso frío bajo el sol caliente. Y en nuestras bocas, la naranja y la menta se encuentras mientras nosotros naufragamos.

Canciones que quedan desconocidas.


Recorría calles húmedas de pobreza en su búsqueda, sin querer caminaba por parajes amenazantes sin saber lo que hallaría; hasta que un día, sin darme cuenta ni realmente buscarlo, lo encontré. Si, a él... al que ve lo que yo y lo muestra como yo no sé. Tamaño alivio me dejó esa tarde en el corazón, el aire que salía del estéreo era una burla al éter; un aire dulzón, agresivo e inignorable. Fue su voz irreverente, su falta de rostro, su ausencia material o tal vez sólo la ilusión de mis anhelos realizados lo que me cautivó. Corrí dentro de la tienda a averiguar quién era el dueño de la voz que se deshacía en el aire pero nadie sabía quien había sintonizdo el dial en esa emisora... ninguno de los presentes admitió haber siquiera puesto a andar la radio. La canción terminó y dio lugar al ruido de la estática del fin de la emisión. Acompañandome todo el camino de regreso a casa, su voz me acariciaba, perfumaba mis pasos, enredándose en mis tobillos y nublando mis ideas. Los días pasaron y la dulce voz se volvió algo parecido a lo que era. Mi cabeza escuchó miles de voces más y acabó por fundirla y confundirla con otra más del montón. Lo que era dulzón se tornó insípido y banal a mis oidos y un día, no muy particular, me olvidé la voz detras de otras que la duración etiquetó de mejores. Una tarde, no muy distinta a la que lo encontró en el aire, lo sepultó entre los recuerdos del pop basura, por no poder hallarle otro lugar.

Así fue como perdí a mi cantante favorito, uno que nunca busqué, que nunca quise, que nunca idolatré ni nunca fotografié. Todo, porque creo que aún no lo conozco.

viernes, 17 de diciembre de 2010

El amor.

El amor es cuando no respiras, cuando es absurdo, cuando echas de menos, cuando es bonito aunque esté desafinado, cuando es locura…

Sinceramente, prefiero esto.

Hemos pasado varios días en la isla. Y es verdad, no hemos discutido nunca. Es más, hasta nos hemos divertido. Nunca hubiera imaginado que eso fuera posible, y con un chico como él.. La otra noche me encontré extraviada entre las olas del mar. Parecían dulces por lo suaves y calientes que eran, en aquellas aguas bajas, sin corriente. O quizá todo fue por la belleza y la sencillez de ese beso que nos dimos. Así, en silencio, mirándonos a los ojos, abrazados bajo la luna, sin ir más allá. Nos hemos reído, hemos charlado, nos hemos quedado abrazados. Lo más bonito de una isla como ésa es que no tienes compromisos.

Como un pez.


Con quinze años soñaba con ser un pez, porque dicen que los peces no tienen memoria. No pueden acordarse de nada, y si no te acuerdas de nada puedes levantarte cada día y vivirlo todo como si fuera la privera vez. La primera canción, el primer beso, la primera película..

sábado, 4 de diciembre de 2010

But i don't mind.

Somos tan imbéciles que tenemos que esperar a que suceda algo grave en nuestra vida para darnos cuenta del sentido de ésta. Y eso me cansa, me cansa haberlo vivido. Me cansa verlo en las personas que circulan por mi vida, una y otra vez. Me cansa verlo hasta en la más puta que me ha jodido la vida. Me cansa tanto que ya no sé ni cuánto me duele. Me canso de cansarme porque de nada me sirve estar aquí perdiendo el tiempo escribiendo esto porque a todos os da igual, y tampoco quiero que os importe, ¿vale? Pues eso…



Demon.

''Escucha, hijo mío, dijo el demonio
poniendo su mano sobre mi cabeza...''

viernes, 3 de diciembre de 2010

Erich Fromm

"En el arte de vivir, el hombre es al mismo tiempo el artista y el objeto de su arte, es el escultor y el mármol, el médico y el paciente..."


the Sun.

Ahora que las noches se han echo más largas y lo días más cortos, ahora que no hace frío ni calor, ahora que el tiempo esta confuso como yo...
El tiempo es así no pertenece a nadie. Dependiendo de como sea muchos lo adoran y otros lo desprecian, lo aborrecen pero a él le da igual porque es así y sabe que si cambia tampoco se pondrán de acuerdo.
Es imprevisible por mucho que lo subestimen y crean que pueden seguir sus pasos.
Es un conjunto de cosas maravillosas y horripilantes.
Es libre como el viento, que te da en la cara mientras caminas. Ese viento frío que te llega hasta los huesos y hace que tus cabellos bailen perfectamente.
Es tan agobiante como ese calor de julio, ese calor de las 4 de la tarde que te quema hasta los huesos y hace que tu cuerpo llore para liberarse de tanta presión.
Llegados a este punto, él vive su vida, sin sitio fijo, sin opinión determinada, pero vive (o intenta vivir, o intenta sentir, o que lo sientan) o simplemente es algo que transcurre sin ninguna de las explicacioness anteriores.