viernes, 17 de diciembre de 2010

Sinceramente, prefiero esto.

Hemos pasado varios días en la isla. Y es verdad, no hemos discutido nunca. Es más, hasta nos hemos divertido. Nunca hubiera imaginado que eso fuera posible, y con un chico como él.. La otra noche me encontré extraviada entre las olas del mar. Parecían dulces por lo suaves y calientes que eran, en aquellas aguas bajas, sin corriente. O quizá todo fue por la belleza y la sencillez de ese beso que nos dimos. Así, en silencio, mirándonos a los ojos, abrazados bajo la luna, sin ir más allá. Nos hemos reído, hemos charlado, nos hemos quedado abrazados. Lo más bonito de una isla como ésa es que no tienes compromisos.

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