jueves, 23 de diciembre de 2010

hold me

─ ¿Me abrazas?
─ Claro que sí, ¿pero no sería mejor que yo te abrazara por sorpresa?
─ Lo necesito ahora, lo que importa de un abrazo no es si es sorpresa o si lo ves venir. Abrázame.
─ Te abrazo.
─ Siempre me ha gustado apoyar la mejilla derecha en alguien, y agarrarme fuerte.
─ No sería capaz de soltarte.
─ ¿Te das cuenta de que estamos en medio de la calle, abrazados y rodeados de multitud de transeúntes que nos observan? Me encanta, consiguen que me apetezca más cerrar los ojos y apoyar la mejilla derecha en tu hombro.
─ ¿Un mal día?
─ Sí, algo así. Un mal día sin ti…


Sí.


Los días como hoy me quedaría en la cama todo el día, bajo la manta y mirando la lluvia por la ventana, y me imaginaría una cosa por cada gota de agua que cayese...

(?)

¿De cuántas maneras se puede destrozar un
corazón y esperar de él que continúe latiendo?

Sí, era aquí.


Aquí era donde quedábamos cuando estabamos juntos. Aquí hemos pasado momentos inolvidables: hemos compartido secretos, sueños, aspiraciones.. aquí hemos reido juntos. Vengo aquí porque me recuerda a tí, y aunque todo haya cambiado, te sigo queriendo como el primer día. Espero que algún día volvamos a estar juntos aquí.

the time.

El tiempo pasa incluso aunque parezca imposible, incluso a pesar de que cada movimiento de la manecilla del reloj duela como el latido de la sangre al palpitar detrás de un cardenal. El tiempo transcurre de forma desigual , con saltos extraños y treguas insoportables, pero pasar, pasa. Incluso para mí.